Historias tranquilas, canciones y cuentos para bajar las revoluciones y terminar el día leyendo juntos. Estos son algunos de los favoritos de Emi, de Cuentrete, para acompañar la rutina de sueño.
Hay días en que llegar a la cama es toda una aventura: un vaso de agua, otro abrazo, “no tengo sueño”, “uno más”… y cuando pensamos que finalmente se durmieron, aparecen esos ojitos abiertos de nuevo.
Pero entre toda esa rutina hay un momento que vale oro: el cuento antes de dormir.
A veces son cinco minutos, una canción, mirar juntos las ilustraciones o leer el mismo cuento que ya sabemos casi de memoria. Lo lindo es que, poquito a poquito, el libro empieza a ser parte de ese momento de calma que marca el final del día.
Y como no elegimos las mismas historias a los 2 que a los 6 años, armamos una selección para cada etapa.
Para los más chiquititos: de 0 a 2 años
A esta edad, leer antes de dormir tiene mucho de escuchar, mirar y compartir. Las voces, las repeticiones, las ilustraciones y ese ratito juntos son parte de la experiencia.
De 3 a 5 años: cuando “uno más” se vuelve parte de la rutina
A esta edad las historias empiezan a ganar terreno y la hora de dormir puede convertirse en el momento perfecto para bajar un cambio, acurrucarse y compartir un cuento.
Para los más grandes: 6+
¿Quién dijo que el cuento antes de dormir era solo para los más chicos? Cuando crecen, ese ratito puede seguir siendo una linda forma de cerrar el día: leyendo juntos o dejándolos disfrutar unas páginas por su cuenta.
“No se preocupen tanto por terminar el cuento. A veces, leer un poquito, mirar las ilustraciones o volver una y otra vez a esa historia que aman es suficiente. Lo importante es que ese ratito antes de dormir se transforme en un momento que disfruten juntos.”
— Emilia, Cuentrete








